
Estimado Bernard Madoff.
Es usted un caradura. Bueno, vaya cosa le digo. ya lo sabe, me imagino. Pero de cualquier manera no deja de ser sorprendente. ha engañado a miles de inversores de todo el mundo, que tienen millones de asesores para que no les pase eso. lo ha hecho simplemente con años de trabajo… y de engaños.
Claro, usted ha oido y seguramente pregonado que la economía se basa en la confianza y aprovechándose de su saber, sus palabras engorrosas y su cabeza privilegiada ha podido hacer creer a todos que les iba a dar rentabilidades imposibles. Vamos duros a cuatro pesetas, de esas que a todos en el colegio nos dicen que no existen. Pero claro, como no nos vamos a fiar de un gurú.
Bueno, finalmente ha conseguido lo que quería. Millones de dólares, pero claro finalmente le han pillado. Mala suerte. La confianza siempre se quiebra. Es algo que no enseñan ni en un Wall Street ni en el colegio, pero si lo sabemos las personas normales. A esos que usted nunca engañará porque no tenemos confianza que invertir.
Allá donde esté, déjese de pirámides y empieze a hacerlas con cartas. Aunque se caigan siempre podrá empezar de cero.
Un saludo afectuoso