El otro día estuvimos de nuevo en Madrid y fuimos a ver un museo ( que de vez en cuando no está mal). Elegimos el Reina Sofia para ver a Picasso y a gran parte de sus obras. Me sorprendieron algunas cosas de este gran malagueño, pero lo que más fue la gran capacidad de trabajo que tenía y la superior evolución que tuvo durante todos sus años de pintor, hasta llegar a su mezcla de colores, formas y sabores sorprendente. Aún así y a pesar de todo, me quedo con el loco Dalí y su museo en Figueras.