corazon2Todo lo que pasa en un autobús te lo pierdes siempre que vas con unos cascos escuchando otras historias que cuentan o cantan a través de ese pequeño aparato que se mete en tus orejas y llega a tu corazón (o a tu higado).

Aún así no puedo dejar pasar una historia que vi el otro día, a pesar de la niebla. Corría yo para coger un autobús y me adelantó otro hombre como un obús. Yo creia que era para coger el mismo vehiculo que me llevaba al centro, pero no era así, simplemente quería darle un beso a una chica que me acompañó luego en mi trayecto hacia el trabajo.

Las prisas a veces son adelantadas por el cariño. Debería ocurrir más veces.