Ni un beso de menos

Hoy Candela se ha despertado a las seis y cuarto de la mañana. Estaba a punto de ducharme para ir a trabajar, pero ha decidido despertar de sus tinieblas, estirar los largos brazos, agarrar los barrotes que la protegen de la oscuridad y esperar de pie la llegada a zancadas de su padre. Tenía los ojos entreabiertos, entresueños, entrebesos, notando que llega un nuevo día y que de nuevo estará lleno de miradas ansiosas por verle sonreir.

Candela crece y a sus padres nos hace afortunados.Todos los días nos toca la lotería, nos regala sus ojos traviesos, su coquetería inquieta, su timidez no-nata. Candela pasea por el pasillo siempre contracorriente y espero que sea así durante toda su vida. Solo así podrá cambiar su mundo de la forma que ella quiere.

Hoy Candela se ha despertado y mientras redormía en mis brazos, he vuelto a recordarme a mi mismo que el de hoy tiene que ser un día más, un día más sin un beso de menos. Si hay algo que no me perdonaría nunca es que a Candela le falte un beso cuando ella lo necesita. Es mi manera de decirle a todo el mundo que soy muy afortunado.

 

P.D. Nada tiene que ver el corto con mi Candela pero seguro que todos estos padres rezuman besos y esa muchas veces es la única terapía

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s