La vida puede ser maravillosa

Tal día como hoy hace ya muchos años nació una persona sin la que nada podía haber sido posible. Por entonces yo ya vivía en Zaragoza, estrenando mi tercera residencia en 6 años y con una sensación de cierto desarraigo lejos de mis primos. Nunca ha sido nada fácil hasta que llegó ella. Crecimos juntos como personas, nos ayudamos a cada paso y nunca nos perdimos el respeto, aunque en casi 17 años nos hayamos envenenado al mordernos la lengua en más de una vez (yo por lo menos).

En este tiempo se ha convertido en mi arcilla, me ha moldeado mientras yo lo hacia con ella. La adoro desde hace tanto tiempo que recuerdo pocos momentos de mi vida sin su estampita en mi cartera.

Repito. Sin ella nada hubiera sido posible. No hubiera sido quien soy, no hubiera llegado donde estoy (si es que estoy en algún lado), Candela no hubiera existido y no nos hubiera lavado la cara. Hemos aguantado su espera como dos jabatos, nos hemos dado la mano con fuerza y un abrazo cuando hemos cruzado cada mirada. Yo sin ella no soy nada y sinceramente creo que no quiero serlo.

Si la felicidad existe yo llevo bañado en sus años termales mucho tiempo. Y por ello… Felicidades pequeña. La vida puede ser maravillosa…